¿Qué tan común es el estado intersexual?

¿Qué tan común es el estado intersexual?

Por: Dr. Cary Gabriel Costello      

Fecha de publicación: 13 de Marzo de 2012

Traducción al español de: Mara Cristina Toledo Silva del artículo “How common is Intersex Status?”

Fuente: http://intersexroadshow.blogspot.mx/2012_03_01_archive.html

1 en 150

Si tú buscas en internet tratando de encontrar qué tan común es ser intersexual, probablemente te sentirás muy frustrado al descubrir que nadie parece tener una cifra precisa que darte. Probablemente encontrarás algunas citas frecuentes como: 1 en 2000, o 1 en 2500. Las personas han pasado estas cifras a lo largo de varios años, que por repetición, éstas han sido generalmente aceptadas. Yo solía repetir estas cifras, antes de aprender más acerca de cómo se generaron. Nacer intersexual es presentado como algo raro, menos frecuente, que haber nacido con Síndrome de Down.

Estas estimaciones están fuera por más de un factor de 10.

A decir verdad, una estimación conservadora es que más de 1 de cada 150 personas nacen con cuerpos intersexuales. En este artículo, voy a explicar por qué el verdadero lugar común de la intersexualidad está subestimado. Y sí, justificaré mi estimación de 1 de cada 150 al final del artículo.

Existen dos razones principales por las cuales nadie puede darte una cifra exacta de cuántas personas son intersexuales. La primera es que no existe nadie que haya recopilado estos datos. Y la segunda es que al tratar de llegar a una estimación, la gente confía en las categorías de diagnóstico médico que deliberadamente niegan que muchas personas con cuerpos sexualmente intermedios son ” realmente intersexuales”. Comencemos con la recopilación de datos sobre quienes son intersexuales. Un problema central con el cual nos enfrentamos es que nadie está haciendo un estudio transversal sobre la varianza sexual. Este es el caso en parte irónico, porque ser intersexual es percibido como una cosa rara. Además ser intersexual se enmarca como “una condición médica tratable”. Por lo tanto, existe poco sentido de que la intersexualidad es un asunto urgente para pedir al estado o a entidades privadas financiamiento y poder realizar un estudio exploratorio grande. Pero incluso si un estudio de la varianza de sexo físico se llegara a financiar, te enfrentarías con el problema de que las personas no quieren revelar sus estados corporales. Algunas condiciones intersexuales son evidentes al nacer cuando los niñxs tienen varianza genital visible. Pero estos niños son asignados inmediatamente a un sexo dicotómico, hombre o mujer, en su certificado de nacimiento. Los médicos dicen a los padres y a sus hijos que deben de ocultar el “defecto”. Tanto la profesión médica como la sociedad han tratado a la intersexualidad como algo monstruoso y vergonzoso, las personas que nacen con intersexualidad visible usualmente se encuentran encerradas en su estado, y no quieren ser estudiados, marginados, ni expuestos. Es poco probable que quieran tomar parte en los estudios.

Además, muchas personas son intersexuales sin que genitalmente sea obvio. Algunas personas tienes variantes sexuales cromosómicos: tienen genotipos como XYY o XXY que no son asociados con una discapacidad significativa, o son mujeres XY u hombres XX. Tales personas probablemente nunca descubran que ellos son intersexuales—después de todo, ¿alguna vez has investigado tus cromosomas sexuales? Otras personas tienen variantes de sus órganos reproductivos internos. Yo, por ejemplo, tengo ovotestis, una gónada indeterminada entre un ovario y un testículo. Me habían dicho que tenía un ovario supernumerario después de una cirugía pélvica exploratoria, y fue solo unos años más tarde, después de que habían extirpado mis órganos reproductores, que el patólogo me informó que se trataba de un ovotestis. Lo que esto ilustra es que si se quiere hacer un estudio masivo sobre la frecuencia de la intersexualidad, no se puede confiar exclusivamente en las entrevistas médicas y en los reportes médicos existentes. Se tendrían que hacer pruebas médicas extensas, incluyendo biopsias, a todas las personas estudiadas, lo cual sería muy invasivo.

Si tú fueras alguien capaz de obtener una amplia y representativa población aleatoria de personas que estén de acuerdo en realizarse estudios genitales, hormonales, genotípicos, y obtener biopsias de sus gónadas, la frecuencia de la intersexualidad sería drásticamente subestimada. Y esto se debe al segundo problema que mencioné: las categorías médicas de diagnóstico.

Pensemos con un sentido común amplio y racional por un momento.

¿Qué significa ser intersexual? Lógicamente, significa que una persona tiene un cuerpo que es intermedio entre la idealización de los polos masculino y femenino del espectro del sexo. Todos nosotros comenzamos a crecer en el útero a partir de una forma intersexual, con un faloclítoris, labioescroto y ovotestis (puedes leer más acerca de esto en este enlace http://intersexroadshow.blogspot.mx/2011/01/phalloclitoris-anatomy-and-ideology.html). Se espera que estos elementos se diferencien con forme el desarrollo avanza, pero de hecho uno o más de estos elementos de la anatomía sexual pueden permanecer intermedios, o probablemente diferenciarse solo de manera parcial. Cualquier persona que tenga un cuerpo que no está completamente diferenciado sexualmente, lógicamente hablando, es intersexual.

Pero las categorías de diagnóstico médico no son lógicas, a pesar de nuestra ideología de que deberían de ser así. La mayoría de los individuos que nacen con anatomías sexuales intermedias no son diagnosticados como intersexuales. Yo creo que lo que subyace es la ideología de género. Y esa ideología de género es la siguiente: la masculinidad es frágil, especialmente cuando se trata de lo que un hombre tiene entre sus pantalones. Vivir como un hombre con un pene inadecuado es visto como intolerable. Para tener un estatus como “un verdadero hombre” es un desafío visto como algo psicológicamente aplastante. Estos doctores sienten, que si ellos categorizaran al alguien como intersexual y después lo asignan hombre, estarían actuando cruelmente. Las mujeres, por otro lado, son percibidas como un género-flexible. Después de todo, es razonado, una mujer no es avergonzada por usar pantalones o tomar carrera difícil. Viendo a las personas asignadas como mujeres como algo más cómodo para la androginia y como algo mejor en el trato de los cambios emocionales, los médicos creen que si ellos diagnostican a alguien como intersexual, deben asignarles la categoría femenina.

Así, bajo el régimen actual de diagnóstico médico y de tratamiento, la gran mayoría de personas categorizadas como intersexuales por los médicos, son asignadas como mujeres al nacer. Las personas que son diagnosticadas bajo el rubro de “pseudohermafroditas femeninos” (un término ridículo creado en el siglo XIX para personas intersexuales con ovarios y genitales intermedios o un falo) son asignadas como femeninas, y su falo es removido quirúrgicamente. La gente que es diagnosticada bajo el rubro “hermafrodita masculino”, con testículos internos y genitales que son intermedios o como vulva, también son asignados como mujeres, y sus testículos son removidos.

Bajo este régimen, la mayoría de la gente— incluyendo académicos eruditos en género, médicos, y un número sustancial de activistas intersexuales— creen que “toda la gente intersexual es asignada como mujer al nacimiento”.

Encontrarás esta declaración repetidas veces, pero no es cierta. Muchos bebes que tienen cuerpos con variantes sexuales son asignados como hombres al nacimiento. Solo que la mayoría de ellos no son diagnosticados como “verdaderos hermafroditas”. Muchos, por ejemplo, son caracterizados como “varones reales” con una “malformación uretral”. El diagnóstico que ellos reciben es “hipospadias”.

Las hipospadias ocurren cuando una persona desarrolla testículos, pero el faloclítoris tiene una forma intermedia. La gente con hipospadias puede caer en cualquier parte del espectro del sexo teniendo configuraciones genitales intermedias y con formas ligeramente distintas de lo que es considerado como típicamente masculino (puedes encontrar ilustraciones en esta página http://intersexroadshow.blogspot.mx/2011/04/intersex-genitalia-illustrated-and.html). En casos denominados “hipospadias de primer grado”, la persona se encuentra cerca de una anatomía genital idealizada, pero la uretra se abre en la parte inferior del glande del pene. Conforme el grado de hipospadia aumenta, la apertura es menor en el eje fálico, y es más grande con una forma más vúlvica. En hipospadias perineales, existe una vagina sustancial, el faloclítoris es intermedio en estructura, y los testículos son internos. Y la varianza corporal no está limitada a los genitales externos. Las hipospadias están asociadas con un utrículo prostático grande, el cual puede variar desde un ligero aumento con hipospadias de primer grado, a un útero de tamaño completo con hipospadia de alto grado.

Racionalmente hablando, las personas con hipospadias son intersexuales. Ellos comparten con otras personas intersexuales no solo la variante-sexo-anatómica, sino la experiencia común de ser sometidos a cirugías de normalización-genital en la infancia, y las indeseables consecuencias de perder la sensibilidad, tener infecciones, cicatrices y fístulas. Y mientras que los individuos con hipospadias leves parecen identificarse con su sexo asignado como individuos con un falo típico, las personas con grados avanzados de hipospadias son más propensos a sufrir disforia de género con su sexo masculino asignado. Para la medicina, no reconocer que las hipospadias son una condición intersexual parece no solo absurdo, sino cruel. Probablemente es cierto que las personas con hipospadias que se identifican como hombres no necesitan ser públicamente categorizados como intersexuales, así como las personas de sexo masculino identificados como tal, no suelen comprar camisetas que dicen: ” ¡Pregúnteme acerca de mi disfunción eréctil ” o ” Sólo me llaman Cocktail Wiener. Pero nuestra obsesión cultural con la clasificación de personas del sexo masculino con grandes erecciones y estatus masculinos incuestionables no deberían dictar categorías de diagnóstico médico.

Ahora, aquí viene el truco.

De acuerdo al CDC [Centros para el Control y Prevención de Enfermedades], las hipospadias ocurren en Estados Unidos [EE.UU] en 1 de cada 125 niños categorizados como “varones”, o en 1 de cada 250 nacimientos. En otras palabras, si nosotros miramos solo esta condición, el número minino de intersexualidad es de 1 en 150.

Existen otras condiciones de intersexualidad que no son diagnosticadas como tal, aunque ellas sean tratadas médicamente del mismo modo que otras condiciones de intersexualidad. Consideremos “clitoromegalia” y “micropene”, el diagnóstico los denomina personas con clitorofalo de tamaño intermedio. Un niño nacido con clitoromegalia es asignado con la categoría femenina, y actualmente en Estados Unidos [EE.UU] se le hace la cirugía de “reducción del clítoris” de la misma manera que se le somete al proceso a un niño diagnosticado como “pseudohermafrodita femenino”. Los niños que nacen con micropene en Estados Unidos, son clasificados como varones y a menudo tienen que soportar las intervenciones quirúrgicas y hormonales (a veces incluso lo que se denomina oficialmente reasignación sexual infantil a la condición femenina). Sin embargo individuos con clitoromegalia y micropene no son diagnosticados como “oficialmente intersexuales”.

Así que, solo veamos a individuos nacidos con genitales y cuerpos intermedios que son asignados como hombres al nacimiento. El micropene ocurre en un 0.6% de la gente categorizada como masculina, o en un 0.3% de la población. Las hipospadias ocurren en una 0.8% de la gente categorizada como masculina, o en un 0.4% de la población. Miremos estas dos condiciones, 0.7% de la población nace con variantes sexuales. En otras palabras, traduciendo a odds [se refiere a probabilidad, es una expresión numérica utilizada en la estadística] 1 de cada 142 personas tiene hipospadias o micropene. Eso es más de 1 en 150.

Ahora vemos que sucede cuando empleamos una regla racional para clasificar a cualquiera que es genital, gonadal o cromosómicamente intermedio como intersexual. Nosotros lógicamente incluimos personas con hipospadias y micropene en la categoría de intersexual, en lugar de excluir todas las condiciones en las cuales los infantes son asignados como varones. Ahora, por el bien del argumento, vamos a aceptar en sentido literal la aserción de que todos los otros estados intersexuales son tan raros, que las posibilidades de tener cualquier otra variación de las gónadas, genitales o cromosomas es de 1 en 2500. Considero esto extremadamente improbable, pero supongamos que es cierto y lo aceptamos. De hecho, por el bien de nuestro argumento aceptemos la aserción ridícula que un estudiante de medicina me dijo alguna vez: Solo se han encontrado 7 hermafroditas verdaderos a lo largo de toda la historia médica. Con esta lógica, la posibilidad de tener alguna otra variación intersexual es de 1 en un billón, o para simplificarlo, básicamente cero. Pero todavía nos quedamos con el mínimo de que 1 de cada 142 individuos tienen un cuerpo intersexual. 

Eso coloca a la intersexualidad a la par de la probabilidad de tener los ojos verdes.

Personalmente, creo que la cifra es mucho más alta. Yo creo que es poco probable que alguna vez encontremos un número exacto indiscutible de personas intersexuales, incluso si conseguimos hacer un estudio financiado y el permiso generalizado de las poblaciones de estudio, o si las categorías de diagnóstico médicos dejaran de ser tan irracionales. El sexo es un espectro, y cada forma de este es arbitraria y abierta al debate. (Recuerdo a mi mamá y a mi abuela perpetuamente discutiendo si el color turquesa era “verdaderamente azul” o “verdaderamente verde”, y uno puede hacer discusiones similares sobre en qué punto un faloclítoris intermedio es lo suficientemente grande para ser “contado” como un pene o suficientemente pequeño para ser “contado” como clítoris). Pero como un mínimo muy conservador, más de 1 en 150 personas tiene cuerpos intersexuales.

Así que, la siguiente vez que alguien te diga que la intersexualidad es extremadamente rara, explícales de otra manera. En otra ocasión que veas un libro acerca del embarazo que trate sobre las infrecuentes complicaciones y las diferencias raras de la infancia, pero nunca menciona qué tan frecuente nacen bebés intersexuales, levanta la voz. Si tú escuchas la vieja frase “todas las personas intersexuales son asignadas como mujeres al nacimiento”, es claramente un malentendido. Ser consciente y hacer a otros conscientes que los problemas que enfrentan las personas intersexuales no son tristes rarezas, sino cargas que enfrentan muchos (solamente arriba de 2 millones en Estados Unidos). Y si tú mismo eres intersexual y vives encerrado en la vergüenza, te insto a dejar de creer que debes vivir tu vida aislada y sola. Tienes un montón de hermanos por ahí.

Nota: El contenido dentro de los corchetes [ ] son aclaraciones que no vienen en el artículo original, sino que se agregaron para entender mejor en el contexto latino.

22 comentarios

  1. […] El Sr. Briffa, ahora hace advertencias contra la cirugía, y prefiere ser conocido como alguien que no es ni hombre ni mujer, sino intersexual. El nacimiento de alguien intersexual no es tan común, un estudio sugiere que uno de cada 4500 bebés australianos nace con genitales que son “significativamente ambiguos, de manera que el sexo del bebé no puede ser determinado inmediatamente”. [Otras fuentes sugieren que es bastante común el nacimiento de un bebé intersexual: 1 de cada 150] […]

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