Desde Nairobi: encuentros, aprendizajes y desafíos en la African Intersex Movement Conference 2026

Nota: Este texto recoge únicamente mi experiencia personal y mi punto de vista al participar en la conferencia, a partir de lo que pude registrar, recordar y de los temas e intervenciones que más me impactaron. No pretende ser una relatoría completa ni reflejar todo lo que se dijo durante los tres días, ni representar todas las voces y conversaciones que formaron parte del encuentro.

Desde Nairobi: encuentros, aprendizajes y desafíos en la African Intersex Movement Conference 2026

Por Laura Inter

Del 30 de septiembre al 2 de octubre de 2026 se realizó en Nairobi, Kenia, la African Intersex Movement Conference 2026, organizada por el African Intersex Movement (AIM). La conferencia reunió a activistas y organizaciones intersex de diferentes países africanos, además de personas invitadas de otras regiones del mundo.

De Latinoamérica asistimos Brújula Intersexual y Perú Intersex, lo que representó una oportunidad importante para conocer con mayor profundidad el trabajo del movimiento intersex africano, compartir algunas de las experiencias que hemos tenido en Latinoamérica y, sobre todo, encontrarnos con otras personas que desde contextos muy distintos enfrentan situaciones similares.

El programa se organizó en tres días. El primero estuvo dedicado a “Visibilidad, evidencia y autonomía corporal”; el segundo a “Cuidados, inclusión y responsabilidad institucional”; y el tercero a “Poder, recursos y futuros sostenibles”.

Pero más allá de la agenda, hubo algunas preguntas que atravesaron prácticamente toda la conferencia: ¿cómo hacemos para que las personas intersex podamos tomar decisiones sobre nuestros propios cuerpos?, ¿qué pasa cuando existen leyes o protocolos pero no se cumplen?, ¿cómo sostenemos organizaciones con pocos recursos?, ¿cómo cuidamos a quienes llevan años haciendo activismo?, ¿cómo acompañamos a las familias?, ¿quién produce el conocimiento sobre nuestras vidas? y ¿cómo hacemos para que las nuevas generaciones no tengan que comenzar desde cero?

Memoria y nuevos liderazgos

La conferencia comenzó recordando a las personas que abrieron camino dentro del movimiento intersex africano, como Sally Gross y James Chipeta. Me pareció genial ver cómo activistas intersex africanos reconocen a quienes estuvieron antes, a quienes comenzaron a abrir camino cuando había mucha menos visibilidad y menos espacios para hablar de estos temas. En lo personal, escuchar nuevamente el nombre de Sally Gross, una importante activista sudafricana, fue muy significativo. Yo ya conocía su historia desde antes de fundar Brújula Intersexual (2013), la había visto en el documental Intersexion (2012) y recuerdo que, poco después de iniciar Brújula, me enteré de su lamentable fallecimiento (2014). Volver a escuchar sobre ella en Nairobi, ahora dentro de la historia del movimiento intersex africano, fue también una forma de conectar aquellos primeros referentes que much*s de nosotr*s conocimos a la distancia.

Retrato de Sally Gross, realizado por la artista Gabrielle Le Roux.

En la ceremonia de apertura participaron, entre otras personas, Obioma Chukwuike, Isaac Mwaura y Julius Kaggwa. El programa incluyó un momento de memoria llamado Rooted in Their Courage: We Remember.

Ese ejercicio de memoria continuó en la primera sesión, Rooted in Community, Rising in Power, moderada por Crystal Hendricks, donde se habló de liderazgo, historia del movimiento, transmisión de conocimientos y sostenibilidad.

Varias personas compartieron algo que también sucedió en Latinoamérica, muchas organizaciones comenzaron con una o dos personas haciendo prácticamente todo. Acompañar, contestar mensajes, organizar talleres y charlas, buscar financiamiento, hablar con instituciones, escribir informes y, al mismo tiempo, intentar cuidar su vida personal.

Lhompo habló de la importancia de distribuir responsabilidades y de no romantizar el cansancio. Mphatso recordó lo solitario que puede ser liderar cuando casi no existen otras personas intersex visibles cerca. Obioma habló de construir organizaciones que puedan seguir existiendo más allá de quienes las fundaron.

Y Julius Kaggwa hizo una reflexión que apareció varias veces durante los tres días de la conferencia: los movimientos africanos necesitan aprender de otras regiones, pero también confiar en sus propios conocimientos, historias y estrategias. Las relaciones internacionales pueden ser importantes, pero no deberían significar que otras personas decidan desde fuera cuáles son las prioridades de una comunidad.

En diferentes momentos se repitió que el movimiento no necesita solamente personas visibles; necesita comunidad.

¿Quién cuenta nuestras historias?

La segunda sesión, Our Bodies, Our Evidence, estuvo dedicada a investigación, datos, ética y propiedad del conocimiento.

Sean Saifa Wall, activista y académico intersex, Negro y queer de EUA, habló sobre el cuerpo, la memoria y las historias que heredamos. Conectó su propia historia corporal con la de sus antepasados, descendientes de personas esclavizadas, y con una memoria marcada no solo por la violencia, sino también por la resistencia y la supervivencia. A partir de ahí, planteó la importancia de que las personas con variaciones intersexuales podamos recuperar nuestras historias y decidir cómo queremos contarlas.

Sean Saifa Wall

Durante mucho tiempo, una gran parte de lo que se escribió sobre nuestros cuerpos provino de instituciones médicas. Historias clínicas, artículos científicos, fotografías, diagnósticos y procedimientos fueron produciendo una determinada imagen de las personas con variaciones intersexuales, muchas veces sin que las propias personas pudiéramos participar en la forma en que se nos describía.

Por eso, en la conferencia se habló no solamente de la necesidad de tener más datos, sino de quién hace las preguntas, quién guarda la información, quién decide cómo se utiliza y quién se beneficia de ella.

También se discutieron formas de investigación lideradas por las propias comunidades y la necesidad de contar con mecanismos claros para proteger la identidad de las personas y evitar que la información sea reutilizada sin consentimiento.

No se trata simplemente de que haya más investigaciones sobre intersexualidad; sino que las personas con variaciones intersexuales participemos en generar narrativas y conocimiento sobre nuestras propias vidas.

Cuando las políticas públicas no cambian la práctica

Uno de los temas en la conferencia fue la distancia entre las políticas públicas y lo que ocurre en la vida real.

En la sesión Nothing About Our Bodies Without Us [Nada acerca de nuestros cuerpos sin nosotr*s], moderada por Crystal Hendricks, activistas de distintos países africanos hablaron sobre consentimiento informado, autonomía corporal y atención médica.

Desde Zambia se compartió el trabajo realizado para desarrollar un protocolo de atención para personas con variaciones intersexuales. Desde Uganda se habló de hospitales, clínicas móviles y del trabajo con parteras tradicionales. Desde Ghana y República Democrática del Congo se compartieron experiencias sobre intervenciones médicas, falta de información y situaciones en las que los cuerpos intersex continúan siendo tratados como una curiosidad clínica.

Una de las ideas más importantes fue distinguir entre una necesidad médica real y una intervención realizada en la infancia y sin consentimiento cuyo objetivo principal es modificar la apariencia del cuerpo para ajustarlo a las expectativas sociales sobre cómo debe lucir el cuerpo de una mujer o de un hombre.

Otra conversación importante fue que no basta con tener leyes o políticas públicas.

Una política puede ser muy buena en el papel, pero si el personal médico no la conoce, si no existe capacitación para su aplicación, y si nadie evalúa lo que realmente sucede, las mismas prácticas dañinas pueden continuar.

Las familias también necesitan acompañamiento

La sesión Families as First Responders, moderada por Frankie Kibagendi, reunió experiencias de madres, padres y activistas que trabajan con familias.

Se habló del momento en el que una familia recibe por primera vez la noticia de que su hija o hijo nació con variaciones de sus características sexuales. Muchas veces, debido a la falta de información sobre intersexualidad y a prejuicios sociales y culturales, esta noticia llega acompañada de miedo y de palabras como “problema”, “anormalidad” o “corrección”.

También se compartieron experiencias mucho más graves como rechazo familiar, interpretaciones religiosas, acusaciones de brujería, abandono e incluso violencia y el asesinato de bebés e infancias nacidas con variaciones de sus características sexuales.

Sin embargo, también se compartieron historias más inspiradoras, como padres y madres que inicialmente tuvieron miedo y que, después de conocer a otras familias o a personas adultas con variaciones intersexuales, pudieron comprender que no era necesario tomar decisiones irreversibles de inmediato, y que sus hijas e hijos son perfectos tal como son. Uno de los padres que participó en la sesión dijo: “El cuerpo de tu hijo(a) no es una emergencia médica, un error ni un secreto que deba ocultarse. Es simplemente una parte de quien es”.

El autocuidado también es parte del activismo

Otro tema importante fue la salud mental y el agotamiento de quienes sostienen los movimientos.

En Care as Resistance, se habló de burnout, acompañamiento entre pares, redes de referencia, descanso y bienestar.

Muchas organizaciones intersex trabajan con equipos pequeños y al acompañar escuchan constantemente historias de violencia, intervenciones médicas, rechazo familiar, problemas económicos y discriminación. Acompañar todo eso tiene un costo emocional.

Durante la conversación se habló de terapia, pero también de música, amistades, actividades creativas, descanso y espacios comunitarios. También se cuestionó la idea de que existe una sola manera de cuidar la salud mental.

Hablar de dinero también es hablar de derechos

El tercer día comenzó con From Survival to Economic Power, moderada por Cleo Kalipinde. En la sesión se abordó el empleo, habilidades, acceso a capital, oportunidades digitales e inclusión financiera.

En una de las intervenciones se mencionó que no sirve enseñar habilidades digitales a una persona si después no tiene teléfono, computadora o acceso a internet. Lo que sucede en muchas zonas rurales en distintos lugares del continente africano. Esto también sucede en muchas zonas rurales de Latinoamérica.

Se habló de pequeños fondos para adquirir equipo, cooperativas, negocios comunitarios, mentoría y programas pensados también para personas que viven en zonas rurales o que no pudieron terminar la escuela.

Sin embargo, alguien señaló que una capacitación por sí sola no cambia la situación económica de una persona. Un certificado no compra herramientas, materiales ni comida.

También se habló de alfabetización financiera y fondos rotatorios; de redes sociales, storytelling y producción audiovisual como posibilidades de trabajo; y se explicó cómo muchos sistemas de protección social dejan fuera a personas que no cuentan con documentos o que no encajan en modelos tradicionales de familia.

La conversación también incluyó discapacidad, cambio climático y las enormes diferencias que existen entre vivir en una ciudad y vivir en una comunidad rural.

¿Quién puede participar en el deporte?

La sesión Bodies in Motion, moderada por Frankie Kibagendi, abordó la participación de las personas intersex en el deporte.

Se habló de pruebas de sexo, testosterona, privacidad, racismo, salud mental y autonomía corporal.

También participó una deportista intersexual de Botsuana, quien relató su experiencia como atleta de los 400 metros. Durante años participó en competencias nacionales e internacionales, pero cuando el caso de Caster Semenya comenzó a recibir atención internacional, empezó a quedar fuera de viajes y competencias. Posteriormente, tuvo la oportunidad de hablar con Caster y conocer el término intersexual.

Una parte importante de la discusión estuvo relacionada con la exposición pública de atletas africanas y del Sur Global y con la forma en que sus cuerpos son cuestionados de una manera que no siempre se observa con atletas de otras regiones.

Se coincidió en que participar en el deporte no debería significar renunciar a la dignidad, la privacidad o la autonomía corporal.

Voces de distintas regiones

La sesión Global Intersex Assessment, moderada por Kimberly Zieselman, activista intersexual de EUA, reunió experiencias de distintas regiones del mundo.

Escuchamos experiencias de Nepal, Australia, Nigeria, Estados Unidos, Turquía y Perú.

Desde Nepal, Esan Regmi, habló del proceso para construir un movimiento intersex más visible y de la incidencia actual ante instancias de gobierno.

Desde Australia, Bonnie Hart, compartió avances legislativos, la Declaración de Darlington y el trabajo del programa de apoyo psicosocial InterLink.

Desde Nigeria, Obioma Chukwuike, habló del crecimiento de Intersex Nigeria, de acuerdos con instituciones de salud y derechos humanos y del crecimiento del movimiento africano.

Desde Estados Unidos, Bria Brown-King, una representante de la organización interACT, habló de avances logrados en años anteriores y de cómo muchos se han ido perdiendo bajo el actual gobierno de EUA. Mencionó recortes de financiamiento, suspensión de investigaciones, pérdida de empleos y nuevas restricciones sobre el lenguaje utilizado por organizaciones LGBTQ, que incluso han afectado el uso de la palabra intersex. También señaló que, frente a este contexto, han reforzado el trabajo a nivel estatal y local y buscan fortalecer las alianzas entre organizaciones intersex de Estados Unidos y Canadá.

Desde Turquía, Belgin Günay, compartió una situación especialmente preocupante: censura, cierre de cuentas y sitios web, redadas contra organizaciones y arresto de activistas LGBTI. Su intervención generó una propuesta para que AIM explore un pronunciamiento de solidaridad y acciones conjuntas con otras organizaciones internacionales.

Desde Perú, Bea de Perú Intersex, explicó que, aunque Latinoamérica está formada por países con contextos muy diferentes, existen desafíos que compartimos. Uno de los principales avances que destacó fue que cada vez existen más organizaciones, trabajo en red y materiales producidos por las propias organizaciones intersex en la región. Hace no muchos años era difícil encontrar información en español creada desde nuestras experiencias o incluso conocer a otra persona con variaciones intersexuales. Eso está cambiando.

Bea habló del trabajo de Perú Intersex y mencionó también el trabajo que desde 2013 realiza Brújula Intersexual en México y Latinoamérica, tanto en producción de información como en acompañamiento a familias y personas con variaciones intersexuales, así como la capacitación a profesionales de la salud. También compartió la experiencia de los espacios de Bienestar Intersex, organizados por Perú Intersex y Brújula Intersexual, cuya tercera edición se realizó este año en Lima y reunió a más de 17 personas de Perú, México, Colombia, Uruguay, Brasil y Bolivia, incluyendo personas adultas con variaciones intersexuales, infancias y madres. Después de ese encuentro, una de las participantes, Pato Guisande, decidió crear Uruguay Intersex, algo que para nosotras muestra de una manera muy clara lo que puede pasar cuando logramos encontrarnos.

También quisimos llevar algunos regalos para quienes integran el comité organizador de la AIM Conference 2026 y para algun*s de l*s activistas que participaron en la conferencia. Desde Brújula Intersexual llevamos bolsas realizadas por nuestro proyecto Mercadita Inter, materiales de nuestro proyecto de nuevas narrativas Xtagabe’ñe, ejemplares del libro Brújula. Voces de la intersexualidad en México, el cuento infantil El brillo de Estrella y algunos stickers. Por parte de Perú Intersex, Bea llevó materiales como fanzines y stickers. Fue una forma de compartir un poco de nuestros proyectos y de llevar algo de lo que hacemos en nuestras organizaciones a este encuentro.

Después de Nairobi

Desde Brújula Intersexual y Perú Intersex agradecemos profundamente al African Intersex Movement por la invitación y por hacer posible que Bea y yo pudiéramos participar en este encuentro.

Regresamos de Nairobi con muchas ideas, preguntas, nuevas amistades y una certeza que se hizo más fuerte durante estos días: aunque los movimientos intersex de África y Latinoamérica tienen historias y contextos diferentes, compartimos muchos desafíos y podemos aprender mucho un*s de otr*s.

También me quedó muy presente que el llamado Norte Global tiene mucho que aprender de otras partes del mundo. África, Latinoamérica, Asia y otras regiones han construido conocimientos, estrategias, formas de acompañamiento y maneras de hacer activismo que aportan enormemente al movimiento intersex global. Sin embargo, con frecuencia son determinadas voces, organizaciones y experiencias del Norte Global las que reciben mayor reconocimiento, recursos y espacios para ser escuchadas.

El aprendizaje no debería ir en una sola dirección. Tampoco deberíamos asumir que algunas regiones tienen las respuestas mientras otras solamente tienen experiencias que contar. En cada lugar se ha construido conocimiento a partir de contextos, dificultades y luchas propias, y creo que un movimiento verdaderamente global necesita escuchar, reconocer y respetar esa diversidad.

También pienso que es importante que nos encontremos, nos permite compartir lo que hemos aprendido, reconocer problemas que también existen en otros lugares, descubrir estrategias distintas y construir relaciones que pueden continuar mucho después de que termina una conferencia.

Una parte importante de construir y fortalecer un movimiento global es precisamente encontrarnos, escucharnos, aprender un*s de otr*s y dejar un camino un poco más despejado para quienes vendrán después.

Por una infancia intersex sin cicatrices.

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