La realidad a la que nos enfrentamos bebés y niñ*s intersexuales en los hospitales | Por Katia Marlene Is

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Descripción de imagen: Muestra un quirófano con una mesa de operación negra con gris, monitores y lámparas.

La realidad a la que nos enfrentamos bebés y niñ*s intersexuales en los hospitales

Por Katia Marlene Is, activista disca-intersexual

  • Lee el artículo de Katia Marlene donde explica el porqué usa el asterisco (*) en textos que hablan sobre intersexualidad: Sobre el asterisco (*)
  • Si eres una persona que usa aplicaciones parlantes y se te dificulta leer el texto con símbolos como el asterisco, también puedes descargar una versión más accesible en PDF que encontrarás al final de este artículo.

El funcionamiento de la maquinaria médica destructiva iatrogénica contra la integridad corporal de las personas intersexuales, comienza a ponerse en marcha cuando al nacer un bebé intersexual  – que cuenta con un cuerpo distinto a lo que se espera para una mujer o un hombre típicos – el sistema médico toma por asalto primero a las madres y padres de bebés y niñ*s intersexuales, diciéndoles que sus hij*s necesitan con urgencia ser sometid*s a procedimientos quirúrgicos y tratamientos hormonales médicamente innecesarios, que tienen como único fin satisfacer los estándares del “control de calidad” de los estereotipos dicotómicamente binaristas y heteronormados. Se aprovecha de la total ignorancia y desesperación en la que se encuentran nuestros padres con respecto a las diferencias corporales con las que nacemos.

Conforme avanza el protocolo médico que, en algunos casos, incluye múltiples cirugías durante toda nuestra niñez y adolescencia, el sistema médico ejerce sobre nosotr*s manipulación verbal y psicológica para obligarnos a pensar que nuestros cuerpos necesitan ser “normalizados”, lo que nos hunde en un abismo frío y oscuro de incertidumbre y confusión. Esto para que podamos ser presa fácil y material disponible para realizar sus fines de acuerdo con este siniestro protocolo médico, que además se ejerce en completa secrecía y con total premeditación, alevosía y ventaja para poder modificar las características fisiológicas naturales de nuestros cuerpos irreversiblemente, mediante cirugías “normalizadoras”, sin nuestro consentimiento. Pienso que en gran medida, muchas de estas cirugías solo se realizan como experimentación quirúrgica, es la única explicación que encuentro para lo que me sucedió.

Para constancia de lo mencionado en este texto, comparto una imagen que muestra una de las mutilaciones de las que he sido víctima dentro de este protocolo médico iatrogénico y destructivo al que fui sometida durante prácticamente toda mi infancia, adolescencia y parte de mi juventud en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán de la zona de hospitales de Tlalpan, en la CDMX. La siguiente imagen expone la zona de mi pierna izquierda, de donde quitaron un gran trozo de tejido vascularizado que intentaron utilizar para construir algo parecido a un pene e injertarlo en mi zona genital, sin tomar en cuenta mi opinión, ni el hecho de que mi identidad siempre fue femenina. El injerto terminó siendo rechazado por mi cuerpo, porque realizaron mal el procedimiento al generar una deficiencia en la irrigación sanguínea que obligó a los cirujanos plásticos a retirar de inmediato aquel intento de implante. Todo esto me dejó con problemas para caminar.

Todas las experiencias que viví en el hospital las explico en mi historia de vida que pueden consultar en este enlace.

Descripción de imagen: Pierna izquierda de Katia con una gran cicatriz del procedimiento quirúrgico donde quitaron un gran trozo de tejido vascularizado.

Desde el movimiento de activismo por los derechos humanos de las personas intersexuales, exigimos el alto total al protocolo quirúrgico “normalizador” y humillante contra las integridades de bebés y niñ*s intersexuales.

Se puede decir más fuerte pero no más claramente: ¡Basta de tanta violencia contra las integridades de las personas intersexuales!

2 comentarios

  1. Katia quiero que sepas que todo irá mejor y para bien, es lamentable la historia, pero recuerda que la historia es pasado y debes dejarlo ir vivir con tu presente y salir adelante, todo sana todo se cura, y tendrás un gran cambio para bien. Siempre que tú quieras.
    Luchemos por qué tú estés cada día mejor, podrás hacerlo de verdad , se feliz

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