‘Nadie nos podía decir el sexo de nuestro bebé, así que tuvimos que escoger’. Reportaje de Sabrina Rogers-Anderson

‘Nadie nos podía decir el sexo de nuestro bebé, así que tuvimos que escoger’

Reportaje de Sabrina Rogers-Anderson

Fecha de publicación: 21 de agosto de 2015

Traducción de Laura Inter del artículo ‘No one could tell us the sex of our baby, so we had to choose’ Por la reportera: Sabrina Rogers-Anderson

Fuente: http://www.kidspot.com.au/no-one-could-tell-us-the-sex-of-our-baby-so-we-had-to-choose/

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Nota importante: Antes de leer el reportaje es necesario que sepan que no había necesidad de que los doctores medicalizaran a este saludable bebé intersexual, y asustaran innecesariamente a su familia con situaciones de las cuales no tenían certeza que sucederían al pequeñx.

¿Puedes imaginar el tener que decidir si vas a criar a tu bebé como un niño o como una niña? Ese es el dilema, increíblemente difícil que enfrentaron los padres de Charlie*, escribe Sabrina Rogers-Anderson.

*Los nombres han sido cambiados.

Cuando Laura Thompson* se enteró que estaba embarazada de su cuarto hijx, estaba muy contenta. Como ya tenía tres niños, esperaba en secreto una niña, pero sobre todo, solo quería que su bebé fuera saludable.

A las 12 semanas, Laura fue por un examen de translucencia nucal, el cual evalúa el riesgo de que el bebé pueda tener Síndrome de Down u otras anormalidades cromosómicas. El resultado del examen fue que había un alto riesgo de que el bebé tuviera Síndrome de Down, dice Laura.

“Creo que las probabilidades eran de una en 80, pero no estaba demasiado preocupada, porque sabía que a muchas personas en ese examen les sale un alto riesgo y sus bebés nacen bien. Así que fuimos para una amniocentesis (un análisis de una muestra de líquido amniótico), y dos semanas después, recibimos una llamada en la que nos dijeron que nuestro bebé no tenía Síndrome de Down. Pero también nos dijeron que no podían determinar el género porque nuestro bebé tenía una mezcla de cromosomas X, XY y XO.” dijo Laura.

Cuando los cromosomas dicen una historia confusa…

 

A Laura le dijeron que lo más probable era que su bebé fuera una niña, y que tuviera Síndrome de Turner, un desorden genético que solo afecta a las mujeres y puede causar una variedad de problemas de salud, incluyendo infertilidad, defectos congénitos en el corazón, baja estatura y problemas de audición.

“Estaba muy asustada,” dijo Laura.

Dos semanas después, los Thompsons realizaron otro ultrasonido con la esperanza de saber más acerca del sexo de su bebé.

“En ese momento, realmente esperábamos que fuera otro niño, porque era mejor que tener una niña con Síndrome de Turner,” dijo Laura. “Así que cuando nos dijeron que era una niña, estábamos bastante alterados. Nos dijeron que teníamos que ver a especialistas en medicina materno-fetal en Brisbane, que es se encuentra a cuatro horas de camino de Nundaberg que es donde vivimos. Pero valió la pena, porque el especialista nos dio un mejor panorama sobre los resultados y nos dijo que tener un bebé con Síndrome de Turner no es el fin del mundo.”

Cuando nadie te puede decir si tienes un niño, o una niña

Desafortunadamente, la montaña rusa emocional apenas estaba empezando para los Thompsons. Ultrasonidos subsecuentes, revelaron que el sexo del bebé era ‘ambiguo’, así que los médicos le dijeron a la pareja que tendrían que esperar a que naciera el bebé para saber su sexo. “Sin embargo, no solo se trataba del género,” dice Laura. “No sabíamos si el corazón del bebé estaría bien, o como sería su apariencia, porque algunas veces pueden nacer con el cuello membranoso y otras condiciones. No teníamos idea de que esperar.”

A las 38 semanas, el médico de Laura decidió inducir el parto, porque su presión sanguínea había comenzado a subir. Una vez que todo el trabajo duro ya estaba hecho y el bebé nació, ella estaba segura de que finalmente se resolvería el misterio, pero no tuvo suerte.

“Aún no eran capaces de decir si era un niño o una niña,” dijo. “Pregunté y alguien me dijo, ‘Es un niño’ y luego uno de los otros médicos dijo ‘No’. Y solo estábamos sentados ahí. Había todo un grupo de pediatras y rápidamente se llevaron a nuestro bebé.

Al día siguiente, se realizaron ultrasonidos y los médicos dijeron que se podía ver un útero en el interior. Pero, en el exterior, el/la pequeñx de los Thompsons tenía genitales masculinos de apariencia normal.

“Fue tan confuso para ellos como lo fue para nosotros,” dijo Laura. “Así que se llevaron a nuestro bebé a Brisbane para realizarle más exámenes.”

 

¿Cómo realizas una decisión como esta?

 

Después de varios días de exámenes, los médicos de Brisbane, finalmente admitieron su derrota. Explicaron que las hormonas del bebé no les decían nada y que los cromosomas aún eran XY, XO, dijo Laura.

“Cuando existe un XO, usualmente asumen que es una niña, pero realmente no podían decirnos que era lo que había sucedido. Básicamente nos dijeron que nosotros tendríamos que decidir el sexo y que ellos nos apoyarían en lo que sea que decidiéramos.”

Enfrentados a la decisión más difícil de sus vidas, los Thompsons se sentían perdidos en cuanto a que era lo que les dirían a sus familiares y amigos, o que nombre le pondrían a su bebé.

El psicólogo nos dijo que usáramos un nombre unisex, así que escogimos Charlie porque sentimos que podía usarse para ambos sexos,” dice Laura.

Con ese pequeño obstáculo fuera de nuestro camino, la pareja habló con los especialistas e informó la decisión acerca del género de su bebé.

“El cirujano en jefe nos dijo que en los casos de verdaderos bebés intersexuales, como Charlie, que tenía partes reproductivas masculinas y femeninas, por lo general se toma en cuenta lo que hay en su cerebro, “ dice Laura. “Y creían que él/ella podría haber estado expuestx a la testosterona cuando estaba dentro de mí, así que en su cerebro se sentiría como un niño. Claro que no había garantías, pero decidimos que sería varón.”

Después de todo el estrés y la angustia, los Thompsons finalmente pudieron llevarse a Charlie a casa. Pero tan solo unas semanas después, comenzó a sufrir de una dolorosa hernia. Mientras le realizaban la cirugía para arreglarla, los médicos notaron que uno de sus testículos era en realidad un ovario conectado a una trompa de Falopio que a su vez estaba unida a su útero.

“Estaba caído y actuaba como un testículo, así que lo subieron,” dice Laura. “Ahora esta en su abdomen donde se supone que tiene que estar. También descubrieron que tenía una vagina, la cual estaba conectada con el útero, pero estaba dentro de su uretra, así que no tenía dos orificios externos como los tendría una niña. Los médicos hubieran estado felices de eliminar las partes femeninas, pero debido a que nosotros no estábamos seguros de que fuera un niño, no sentíamos que debiéramos eliminar sus partes femeninas, ya que él pudiera quererlas después.”

Aún existe una gran cantidad de estigma que acompaña a las personas intersexuales, pero los Thompson esperan que esto cambie pronto.

“Para cuando Charlie sea un adolescente, esperamos que las personas tengan una mente más abierta en cuanto a esto,” dice Laura. “Lo apoyaremos sin importar lo que elija. Para nosotros, esto no se trata de hacerlo normal, porque no vemos nada malo en él.”

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