La ‘I’ es para intersexual, no para invisible (entrevista a Paul, hombre con cromosomas XXY). Por Cherie Moselen | Independent Australia

La ‘I’ es para intersexual, no para invisible (historia de Paul, hombre con cromosomas XXY)

Por Cherie Moselen | Independent Australia

Traducción: Laura Inter del artículo “LGBTI+: ‘I’ is for intersex, not invisible” de Cherie Moselen | Independent Australia

Fuente: https://independentaustralia.net/life/life-display/lgbti-i-is-for-intersex-not-invisible-,14226

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Paul Byrne-Moroney sostiene una bandera intersex, junto a amistades intersexuales (Foto de Phoebe Hart)

Si bien muchas personas reconocemos la “I” en el acrónimo LGBTI+, parece que muy pocas saben lo que realmente significa ser intersexual, escribe Cherie Moselen.

Desde los 8 años de edad, Paul Byrne-Moroney, un hombre intersexual, se dio cuenta que su cuerpo era diferente al de sus hermanos y al de otros niños de su edad.

Durante años, una cruel pesadilla maldijo sus sueños: un intruso entraba a su habitación, le quitaba las sábanas, miraba su cuerpo y se reía.

Ahora de 54 años, Paul dijo a Independent Australia sobre las dificultades que soportó viviendo como un extraño para sí mismo:

“Ir a nadar con la familia fue difícil. Salía de la piscina y me cambiaba de ropa antes que mi padre y hermanos. Temía que me vieran desnudo. Temía que cualquier persona me viera desnudo. Evitaba hacer deporte, porque eso significaba quitarme la ropa en los vestuarios.

Cuando era adolescente, el estrés al compararme con los otros chicos masculinos en mi entorno era insoportable. Eso solo reforzaba mis diferencias – francamente, mi ‘deformidad’, como yo las veía”.

Al crecer, debido a su constitución corporal en forma de pera, y a sus testículos poco desarrollados, Paul mantuvo su cuerpo escondido. Interiorizó su doloroso secreto, hasta que los días se convirtieron en meses, y después pasaron décadas. Casi tenía 30 años cuando finalmente encontró el valor de preguntar al médico el porqué se sentía y tenía una apariencia tan distinta.

Paul descubrió que tenía un cromosoma “X” adicional [XXY], que es una de las 40 variaciones intersexuales que se conocen. Es infértil y necesita una terapia de reemplazo hormonal con testosterona por el resto de su vida.

Hace apenas seis años, por primera vez Paul escuchó la palabra “intersexual”. Desde entonces, se ha convertido en un activista intersexual a nivel nacional. Pero lo más importante es que ha encontrado una comunidad de personas que lo aceptan, apoyan y entienden.

Paul es un “hombre intersexual y heterosexual”.

Como conferencista, hace énfasis en las palabras “heterosexual” y “hombre”, porque es común que la intersexualidad sea vinculada incorrectamente con alguna de las lgborientaciones sexuales o con identidades de género no binarias.

Aunque muchas personas reconocemos la “I” en el acrónimo LGBTI+, parece que muy pocas saben lo que realmente significa ser intersexual. Esa es una de las muchas razones por las que las personas intersexuales se sienten incomprendidas. En pocas palabras: la intersexualidad no es una orientación sexual ni una identidad de género. Las personas intersexuales son tan diversas en cuanto a la orientación sexual y al género como la población en general.

Comúnmente, los humanos nacen con 46 cromosomas en 23 pares. Los cromosomas X y Y, determinan las características sexuales de una persona – la mayoría de las mujeres tienen cromosomas 46XX, y la mayoría de hombres, 46XY. Las personas intersexuales, de manera natural, nacen con variaciones cromosómicas, variaciones hormonales y/o variaciones anatómicas de las características sexuales.

La variación intersexual particular de Paul es Síndrome de Klinefelter.

El Síndrome de Klinefelter es cuando una persona nace con un cromosoma “X” adicional, es decir, nace con cromosomas XXY. Es la variación cromosómica más frecuente, y puede ocurrir en uno de cada 448 nacimientos.

La variación intersexual XXY causa niveles bajos de testosterona, musculatura poco desarrollada, posible aumento del tejido mamario, hipogonadismo (o testículos pequeños) e infertilidad.

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Paul Byrne-Moroney a los 8 años, tratando de parecer más grande (foto suministrada)

Tener cromosomas XXY, incrementa el riesgo de desarrollar algunas condiciones de salud, además, [debido a los prejuicios sociales que enfrentan las personas que cuentan con un cuerpo diferente al promedio], pueden enfrentar dificultades de aprendizaje y problemas mentales como depresión y baja autoestima.

Paul dijo:

“Ser intersexual representó años de dificultades en la escuela, miedo, angustia y depresión. Pero con la información adecuada, lentamente he llegado a aceptar y abrazar lo que me hace diferente. He construido confianza en mí mismo y he desarrollado estrategias para trascender mis limitaciones”.

A los 35 años, Paul fue a la universidad, se graduó con honores y ahora trabaja en una instancia estatal gubernamental. También se a convertido en defensor de los derechos de otras personas como él.

Da charlas en conferencias, en servicios de salud, y en otras organizaciones, para incrementar la comprensión de las vidas de las personas intersexuales – su naturaleza, diversidad, desafíos y fortalezas. Es miembro del Grupo asesor de expertos intersex del gobierno de Victoria, del Grupo de referencia de la comunidad LGBTI del Victorian Pride Center, y del grupo de trabajo comunitario LGBTI+ del consejo local.

Aunque la falta de comprensión asociada a los prejuicios es comúnmente experimentada por varias personas dentro de la comunidad intersexual, algunas personas intersexuales también sufren tortura física y emocional debido a intervenciones quirúrgicas innecesarias y probablemente ilegales.

Algunos médicos aun afirman que existe una “regla de oro” sobre como debería ser la apariencia de una persona: una más típicamente femenina o masculina, y a algunas personas intersexuales se les niegan sus derechos humanos desde la cuna. Al igual que toda persona, las niñas y niños intersexuales pueden experimentar problemas de salud que requieren una solución médica. Pero las intervenciones quirúrgicas motivadas por la apariencia, diseñadas para “normalizar” los genitales, se realizan antes de que las y los pacientes puedan proporcionar su consentimiento de manera personal. Estas cirugías ocurren con demasiada frecuencia.

Malta es el único país que prohíbe este tipo de cirugías. Sin embargo, el año pasado, el Tasmania Law Reform Institute presentó una propuesta al gobierno estatal que pide la penalización de las intervenciones médicas que tienen por objetivo modificar las características sexuales de una niña o niño incapaz de proporcionar su consentimiento.

Se estima que un 1.7 por ciento de la población mundial nace con características sexuales físicas o cromosómicas que la comunidad médica no considera “típicas”. Para poner esto en perspectiva: la frecuencia de los nacimientos de personas intersexuales, es similar a la de las personas que nacen pelirrojas.

Paul cree que ningún niño o niña intersexual debería heredar el estigma de ser nombrado “anormal” al nacer:

“Imagina que un médico te dijera que debido a que la mayoría de los niños tienen cabello rubio o castaño, y tu hijo tiene cabello pelirrojo – lo que significa que es posible que después se burlen de él – necesita que se corrija su ‘anormalidad’.

Cuando los médicos tienen la capacidad de administrar hormonas a nuestras hijas e hijos, y de operar sus genitales, debido a que no encajamos en las normas sociales, perdemos el derecho a ser quienes somos. Estas actitudes erróneas deben cambiar”.

Todo esto es suponiendo que tu bebé intersexual no haya sido abortado antes de nacer. Si Paul no hubiera sido concebido antes de las pruebas de diagnóstico genético preimplantacional (DGP), hoy no existiría.

La profesora de estudios de género y sexualidad, la Dra. Celeste Orr, señaló en un artículo en The Guardian:

“… es importante reconocer que el uso del DGP, con el objetivo de no seleccionar cuerpos culturalmente devaluados, como los de las personas con discapacidad o los cuerpos intersexuales, es simplemente un ejemplo contemporáneo de eugenesia”.

Históricamente – y algunos países aun están arrastrando esta cadena – las clases de educación sexual en las escuelas, han enseñado biología utilizando casi exclusivamente los términos “masculino” y “femenino”. Ha habido poco apoyo a la diversidad de género, intersexualidad y diversidad en la orientación sexual.

Esto está cambiando. Sin embargo, no solo sucede en la educación, sino también en el ámbito de la salud, el deporte y el laboral, donde las personas intersexuales están experimentando discriminación. Y esto va a continuar, mientras la sociedad crea erróneamente que lidiar “solo” con cuestiones de diversidad de género y orientación sexual, significa que también se están abordando las necesidades de la comunidad intersexual.

Intersex Human Rights Australia (IHRA), está haciendo campaña para poder:

“… acceder a los mismos derechos que tienen las personas endosexuales (no intersexuales): autonomía corporal… el derecho a una vida libre de estigma y discriminación… lo LGBT y lo LGBTI no son sinónimos, y alentamos el uso deliberado de términos específicos y apropiados para cada una de estas situaciones”.

Publicado en 2017, la “Declaración de Darlington” separa la telaraña de conceptos erróneos que envuelven las vidas de las personas intersexuales. Ofreciendo, más que simplemente comprendiendo la definición de intersexualidad de los libros de texto, nos pide que consideremos: “¿Quiénes son las personas intersexuales y cuáles son sus experiencias?”

“Si pudiera regresar el tiempo y hablar con el pequeño y asustado niño que era, le diría: ‘No eres un monstruo… “

El Día de la Visibilidad Intersexual – que se celebra anualmente el 26 de octubre, es un día internacional para concientizar sobre los problemas de derechos humanos que enfrentan las personas intersexuales.

Como dijo el Comisionado de Derechos Humanos australiano, Edward Santow, en un comunicado de prensa:

“… cada vez es más claro que necesitamos hacer más para proteger los derechos humanos de las personas con variaciones intersexuales en Australia”.

Descubrir la verdad acerca de sus características intersexuales, fue muy importante para Paul Byrne-Moroney – el estar consciente de sí mismo lo empoderó; la autoaceptación lo liberó.

Ser plenamente consciente de la diversidad de nuestra comunidad humana, fomenta el respeto por todas y cada una de las personas. Eso nos libera.

Mientras las personas con variaciones cromosómicas continúan sintiéndose mal representadas, Paul dijo que trabajará para mantener viva la conversación sobre la intersexualidad:

“Aunque algunos recuerdos de la infancia son dolorosos, he aprendido que cuando hablas desde la razón enseñas, pero cuando hablas desde el corazón, conmueves.

Si pudiera regresar el tiempo y hablar con el pequeño y asustado niño que era, le diría: ‘No eres un monstruo. Está bien ser diferente – tu vulnerabilidad es tu fortaleza. Naciste para marcar la diferencia’”.

Para más información o apoyo sobre temas de intersexualidad, puedes comunicarte con Intersex Peer Support Australia (IPSA).

 

Cherie Moselen es editora asistente en Independent Australia y escritora independiente.

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