Más allá del binario (9/10): Comunidad Internacional

Más allá del binario (9/10)

Comunidad Internacional

“El servir como símbolos de felicidad y no perseguir cosas materiales, se ha vuelto en el destino de las personas intersexuales”.

Fuente: https://elizabethhan.atavist.com/beyond-the-binary#chapter-3985098

Traducción: Laura Inter

Mas alla del binario 9

Volver al índice

Anterior (8/10) – Enseñando sobre intersexualidad     

Siguiente (10/10) – Más allá del binario

*Nota del editor: La historia ha sido modificada para clarificar la terminología en lo referente a las personas intersexuales en India. Si bien la historia explica una creencia sobre la intersexualidad, debe señalarse que la intersexualidad es una corporalidad [en algunos también se adopta como una identidad política], y no es una patología como había sido considerada en el pasado.

Rajkumari Kinner, pertenece a un subgrupo de la comunidad intersex internacional, y como nativa de la India, su experiencia sobre aceptar su intersexualidad difiere de las travesías de otras personas intersexuales.

Nacida en el año 1952, Kinner fue marginada por quienes la rodeaban. A sus padres, desconsolados al descubrir que su hija era intersexual, no se les dio la oportunidad de cargar a su bebé ni de reflexionar sobre lo sucedido. Como habitantes de la conservadora ciudad de Sahatwar, donde cualquier noticia de un nacimiento o propuesta de matrimonio corrían rápidamente de un hogar a otro, las parteras inmediatamente instruyeron a los padres de Kinner para que mantuvieran a su hija en secreto y se deshicieran de ella tan pronto como les fuera posible.

Al no haber tenido tiempo para aceptar la magnitud de su situación y tomar una decisión racional, la pareja tenía dudas sobre como actuar, pero cuando llegó el momento y no pudieron tolerar las presiones que la sociedad impuso sobre ellos, los padres tomaron una decisión y cometieron lo que es considerado por muchos uno de los actos más viles de la humanidad: abandonaron a su recién nacida.

Incapaz de pedir ayuda, Kinner se quedó sola a orillas del río Ganges, hasta que Rurki Pasma, que pertenece a la comunidad hijra (compuesta tanto por personas intersexuales como por mujeres trans), la tomó en sus brazos y la llevó a un desolado lugar que pronto se convertiría en su hogar, su familia y su razón de ser.

“A Rurki Pasma, quien después sería mi guruji, la considero mi padre”, dijo Kinner. “Y el resto de mi familia consiste en mis cuatro niñas, un niño y algunos pequeños bebés, a todos ellos los tomé bajo mi cuidado, ya que fueron abandonados por sus padres por haber nacido intersexuales. A mis padres biológicos, ni siquiera los conozco. Aquí nadie sabe y a nadie le importa saber, porque solo tenemos un hogar, y ese es el hogar hijra, los padres hijra, la familia hijra, el templo hijra.

El tiempo pasó, las personas envejecieron, la mentalidad cambió, y pronto Kinner aprendió a empatizar con sus padres biológicos. Aprendió a perdonarlos y aprendió a aceptar sus acciones. Sin embargo, a diferencia de muchas personas intersexuales, Kinner nunca anheló determinar cuál era su condición médica. Hasta el día de hoy, cree que es una pérdida de tiempo innecesaria, algo que solo afectará su mente al profundizar en la ciencia detrás de su intersexualidad. Más bien, [de manera personal] Kinnet propone que ser intersexual tiene poco que ver con la biología, y más que ver con un servicio a la sociedad.

Ella llegó a esta conclusión inspirándose en las ideologías escritas en la epopeya hindú: Mahabharata, de la que los intersexuales o hijras en la India, son devotos creyentes. Fue escrita hace casi 5,155 años, la narración contiene material filosófico y devocional, tal como la discusión de los cuatro objetivos de la vida. Sin embargo, lo que es más importante aún, es que abarca la rica historia de Shikhadi, una persona que es reverenciada por las comunidades hijra como el Todopoderoso, quien representa la unificación de las características femeninas y masculinas, y a quien Kinner considera como el único impulsor de la filosofía hijra.

“Desde el principio de los tiempos, desde el Mahabharata, desde el renacimiento de nuestro Dios, Shikhadi, hasta los detalles contenidos en el libro del amor, Kama Sutra, se ha convertido en el destino de las personas intersexuales el servir como símbolos de felicidad, y no perseguir cosas materiales”, dijo Kinner. “Servir a la humanidad incluso si esta no te sirve a ti – es lo que Shikhandi nos enseña a hacer”.

Para Kinner, ser intersexual significa cumplir con las enseñanzas de Shikhandi y servir a la humanidad. No importa si alguien tiene síndrome de Klinefelter y otro tiene síndrome de insensibilidad a los andrógenos – lo que importa es qué si una persona nace con características ambiguas y no se ajusta a los típicos moldes de las categorías de masculino o femenino, entonces está obligado a dedicarse a una vida de tradición y religión.

Anterior (8/10) – Enseñando sobre intersexualidad     

Siguiente (10/10) – Más allá del binario

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s