Este texto fue compartido exclusivamente con Brújula Intersexual, si quieres publicarlo en otro lugar, por favor escríbenos para pedir autorización a la autora: blogmamainter@gmail.com
En este enlace puedes ver todas las entradas del BLOG MAMÁ INTER
Blog Mamá Inter: SOMOS HEROÍNAS ANÓNIMAS
Por Marinette
Hola a todas, todos y todes,
Deseo que estén muy bien.
Este 2026 inició con mucha energía, muchos cambios y, sobre todo, con nuevos comienzos.
Quiero contarles que Soni ya cumplió 9 años. Realmente, jamás pensé que llegara tan pronto a esta edad. Para mí sigue siendo un niño hermoso, y cada que platicamos lo confirmo más y más.

Aún es pequeño, aunque ya empiezan a aparecer ligeros cambios en su humor. Pensé que a la edad que tiene ya habría un cambio radical en su cuerpo, pero no fue así.
Hace un mes fuimos a su cita de seguimiento en el Hospital Siglo XXI y la endocrinóloga le mandó nuevamente hacer otros estudios de testosterona y algunos más, solo para vigilar que todo marche bien.
Soni ya está más renuente a asistir a esas consultas. Estoy en la disyuntiva de si continúo o lo dejo por ahora hasta que haya algo relevante que tengamos que consultar.
No lo sé. Por un lado, pienso que, como todos, es bueno estar al pendiente de nuestra salud, pero por otro, es un niño y, por supuesto, que le estén sacando sangre es muy molesto, más porque siempre tienen dificultades para encontrar sus venitas.
Al parecer, las gónadas no aparecen y aún es muy pequeño como para que las hormonas empiecen a funcionar. Eso se detectará más adelante, como a los 11 o 12 años.
Así que, por el momento, los estudios solo nos dirán si su cuerpo continúa segregando testosterona, que, aunque en el último estudio nos comentaron que sí aumentó un poquito, quieren ver si continúa igual o si disminuyó.
Ahora que fui al Hospital SXXI, recordé tantas cosas y pensé que llevo casi 8 años yendo a citas y estudios, y bueno, hasta ahora todo ha salido muy bien. Para mí, ir ahí es como un recordatorio de que Soni está muy bien y que tengo que agradecer que es un niño sano, que corre, que le gusta la escuela, le gusta jugar y puede hacerlo. No todos tienen esa fortuna.
Quiero decirles que, si tienen un peque intersex, disfruten cada momento. No es necesario ni saludable vivir en la angustia de qué pasará más adelante, pues por estar pensando en el futuro, a veces nos perdemos el presente.
Hemos tratado de disfrutarnos muchísimo Soni y yo, aunque a veces las circunstancias cambian y nos mueven el camino. No debemos perder el objetivo de amar a nuestros peques, cuidarlos y estar bien para ellos.
Algo que he aprendido en estos meses y en otras ocasiones donde mi salud se ha visto afectada, es que, si yo no estoy bien, si yo no me cuido, no podré estar para Soni cuando sea mayor, cuando realmente me necesite fuerte.

Toda mi vida he sido muy preocupona, siempre responsable, tratando de cumplir con todo lo que marca la vida, con mis obligaciones, queriendo siempre quedar bien en todo. Pero, ¿saben qué? Eso se acabó.
No somos perfectos. Somos los papás que tenemos que ser. Tomamos decisiones con base en el amor que tenemos hacia nuestros peques. Y créanme, en los últimos años, entre la ansiedad generada por no saber qué va a pasar cuando Soni crezca, entre no saber si yo iba a poder con todo, si tendría las palabras adecuadas, el trabajo, la casa, mi mamá, ahora Esponjita (una perrita)… bueno, todo eso de pronto estalló en mi estómago, en mi mente.
Tomo como 5 pastillas diarias: para el estómago, para dormir, para estabilizar mis hormonas… y de pronto fue como si el tiempo se hubiera detenido. Ya no podía más.
Y entre mi vida cotidiana y las terapias, decidí que viviré un día a la vez. Así es, un día a la vez. Pensando que cada día es una nueva oportunidad para disfrutar con Soni. Que es importante que una como mamá esté sana. Es importante darnos nuestro tiempo y también disfrutar del camino. No podemos tener todo bajo control; solo podemos controlar lo que sucede dentro de nosotras, y eso ya es BASTANTE.
Este año mi papá también estuvo muy grave en el hospital. Para mí es un gran pilar en mi vida y lo amo mucho. Eso también me hizo reflexionar sobre todo el tiempo que a veces perdemos en cosas que no nos dejan nada bueno: discusiones vacías, preocupaciones sobre cosas que no podemos controlar.
La vida, en un segundo, se nos va, y no siempre habremos terminado de hacer todo lo que un día soñamos. La fuerza y la resiliencia surgen cuando menos te lo esperas, y solo en situaciones tan fuertes, entre la vida y la muerte, es cuando valoramos nuestra oportunidad de estar vivos. Cuando valoramos las pequeñas cosas que damos por hecho: la salud, la vista, el oído, nuestros padres, los pajaritos cantando en la mañana, el amanecer, los árboles, la risa de los niños, el olor a pan caliente… Todo, en un segundo, puede desaparecer.
En fin, estamos aquí, y espero poder sembrar una semillita de esperanza en cada una de ustedes. Que sepan que la vida es maravillosa. Tener un peque intersex no es un problema; es una oportunidad de ser mamás de seres especiales y maravillosos.
Y que, por mucho que la vida nos presente obstáculos, nuestro superpoder de mamás nos llevará a tomar las mejores decisiones mientras nuestros peques crecen.

Ser mamá, tía o familiar de un peque intersex debe hacernos sentir orgullosas. Somos heroínas anónimas, pero en la vida de nuestros peques somos un gran pilar que marcará su historia para siempre, y nuestro ejemplo debe dejar huella en ellos.
Cada una es una historia de fortaleza, de resiliencia, de valentía y, ante todo, buscaremos siempre el bienestar de nuestra familia, y también el de nosotras, porque si nosotras estamos bien, las cosas irán bien.
Les mando un fuerte abrazo.
¡Celebremos nuestra existencia y todo lo que conlleva ser una mama intersex!
Con cariño,
Marinette
