Variaciones intersexuales: La medicina occidental y el Juramento Hipocrático. Por Tony Briffa

Variaciones intersexuales: La medicina occidental y el Juramento Hipocrático

Por Tony Briffa

Traducción: Laura Inter del artículo “Intersex variations: Western medicine and the Hippocratic Oath“ de Tony Briffa

Fuente: http://archermagazine.com.au/2018/09/intersex-variations-western-medicine-and-the-hippocratic-oath/

Dependiendo de cuando le hubieras preguntado a mis padres acerca de sus hijos, te hubieran contestado que tenían tres niñas y tres niños o, más recientemente, dos niñas y cuatro niños.

Fui uno de dos mellizos cuando nací, y el médico asistente no estaba seguro si era un niño o una niña. Después descubriría que nací con Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos parcial, o PAIS (por sus siglas en inglés), que ahora la medicina considera una de las variaciones intersexuales. Estas variaciones tienen como resultado que los niños o niñas nazcan con una anatomía reproductiva o cromosomas sexuales que no son exclusivamente masculinos o femeninos.

El médico que me atendió en un principio declaró que pensaba que era un niño, pero que me tendrían que llevar al Royal Children´s Hospital en Melbourne para tener la opinión de un especialista.

En esa época, el inglés era el segundo idioma de mis padres, así que entendieron muy poco de lo que les estaban diciendo y mucho menos entendieron lo que eso significaba.

Sumisamente me entregaron a los especialistas del Royal Children’s Hospital para que dieran una segunda opinión. La opinión que recibieron fue que debería ser alterado quirúrgicamente para hacer que mis genitales tuvieran una apariencia [típica] femenina, y luego debería ser criado como una niña.

Aunque en ese momento había diferencias culturales considerables y falta de comprensión médica, mis padres malteses-australianos habían escuchado todo lo que necesitaban para darse cuenta de que nada de esto parecía correcto. Le dijeron a los doctores que creían que Dios me había hecho de la manera que era por una razón, y que correspondía a Dios, y no a los doctores, decidir que debía suceder.

Me llevaron a casa, intacto, confiando en sus propias creencias culturales y religiosas, y en el conocimiento innato de que lo que era mejor para su bebé sería todo lo que necesitaban para guiarme en la vida.

Finalmente, los especialistas del Royal Children´s Hospital no iban a dejar las cosas como estaban. Se presentaron en la casa de mis padres más tarde esa misma noche, argumentando que Dios había trabajado mediante los doctores para darles el conocimiento para hacer lo que es correcto en casos como el mío.

Desafortunadamente, las interpretaciones médicas de los deseos de Dios estaban equivocadas.

La historia de la ética está muy entrelazada con la religión. Sería ingenuo negar que la religión tuvo alguna injerencia en modelar nuestro actual marco social.

Si hablamos de la influencia de la religión, no estamos hablando únicamente de la influencia del cristianismo, sino de las muchas religiones que han contribuido a nuestro entendimiento moderno de la ética y la sociedad.

Quienes hayan estudiado la historia de la ética moderna, se darán cuenta del papel tan importante que desempeñaron los primeros filósofos griegos en el desarrollo del entendimiento conceptual moderno de la ética. A su vez, muchos de sus puntos de vista filosóficos estaban influenciados por los papeles que desempeñaron los dioses griegos en las culturas y sociedad de la época.

El juramento hipocrático es el juramento que toman los doctores que los obliga a observar el código de conducta y práctica observado por Hipócrates, un médico griego que a menudo es llamado el padre de la medicina moderna. El Juramento se cita comúnmente resumido de esta manera: “primero no hacer daño”, pero en realidad es más complicado que eso. La versión original del Juramento, traducida del griego, comienza así:

“Juro por Apolo el Médico y Esculapio y por Hygeia y Panacea y por todos los dioses y diosas, poniéndolos de jueces, que este mi juramento será cumplido hasta donde tenga poder y discernimiento”.

Hipócrates.jpg

Apolo fue, entre otras cosas, Dios del poder sanador. Apolo está en buena compañía cuando se jura esto ante todos los dioses griegos, entre los que están: Hermes, Dios de la ciencia, y Afrodita, Diosa de la belleza y el amor.

La versión moderna que se utiliza más a menudo no es un juramento hecho ante los dioses griegos como testigos. Sin embargo, en su forma más simple, el Juramento Hipocrático advierte sobre los males del sobretratamiento médico y la negligencia terapéutica, y contiene el recordatorio de que un médico sigue siendo un miembro de la sociedad, con todas las obligaciones y responsabilidades que eso implica.

Encontramos en la versión moderna del Juramento que: “Por encima de todo, no debo jugar a ser Dios”.

Las personas con variaciones intersexuales han sido registradas en la mitología, en textos religiosos y, más recientemente, en registros médicos y científicos. Se dice que los ángeles no son exclusivamente de uno u otro sexo. Algunos chamanes y curanderos mayas o de otras civilizaciones tempranas avanzadas, se decía habían sido elegidos de entre personas que no eran hombres ni mujeres [que poseían características sexuales que no son típicamente masculinas ni femeninas], debido al poder sanador especial que se creía poseían.

Entonces, ¿cómo es que esas personas que han existido desde hace mucho tiempo, que han sido aceptadas, e incluso reverenciadas en algunas culturas, son consideradas como poco dignas o poco valiosas por los llamados: educados médicos occidentales? ¿Cómo es que estos mismos médicos puedan hacer un juramento ante Dios acerca del hijo amado que están dispuestos a modificar médicamente porque les conviene hacerlo ahora que la ciencia médica tiene esa capacidad?

Mis padres tenían razón cuando creyeron que deberían dejarme tal cual me hizo la naturaleza, una persona especial con características de ambos sexos y para quien los dioses tenían un lugar especial. Sus creencias religiosas e instintos culturales, que les llevaron a creer que mi camino en la vida debería ser algo que decidiera Dios, eran claramente la mejor opción para mí, pero desgraciadamente no fue el camino que mi vida tuvo que seguir.

Los médicos fueron capaces de convencer a mis padres de que el camino correcto era extirpar toda parte de mi anatomía que pudiera “ofender” a la hora de criar a alguien como a una niña. Convencieron a mis padres de que sabían lo que era mejor, en lugar de dejarles confiar en que yo encontraría mi camino en la vida sin su intervención, algo que mis padres y yo lamentamos hasta el día de hoy.

Muchos niños y niñas – ahora adultos – y sus padres, por quienes se han tomado estas decisiones, también lamentan el resultado de decisiones similares, ya que sus vidas de convirtieron en una serie de cirugías aparentemente interminables, chequeos médicos, y ser fotografiados y exhibidos como curiosidades médicas ante estudiantes de medicina.

Parte del Juramento Hipocrático, es un recordatorio para la profesión médica de que todavía son parte de la sociedad. Para que los médicos realmente sean una parte de la sociedad, necesitan abrazar las diferencias culturales que conforman la sociedad en su conjunto, las cuales deciden que es realmente un comportamiento ético, y aplicar esto a la ética profesional que los guía como médicos.

La importancia de administrar solo la asistencia médica necesaria para la salud y bienestar de sus pacientes, parecer estarse perdiendo en la era moderna de avances en la tecnología y técnicas médicas.

Los médicos parecen estar pasando por encima de esa delgada línea donde el valor terapéutico es menos importante que el desarrollo de habilidades técnicas – la misma línea que el Juramento Hipocrático advierte que no debería ser cruzada.

Al buscar incrementar las habilidades técnicas como respuesta a las consideraciones sociales, parece que los médicos han decidido “jugar a ser Dios”.

Un médico que conozco, una vez racionalizó las objeciones contra las intervenciones médicas de personas con variaciones intersexuales, y afirmó que ellos creían que las personas con variaciones intersexuales que experimentaron resultados quirúrgicos deficientes, eran quienes no estaban satisfechas.

Creían que unos resultados quirúrgicos mejores, reducirían el número de quejas acerca de la intervención médica. En mi opinión, esto demuestra muy lamentablemente que se está alentando a los médicos a buscar mejores resultados técnicos, en lugar de considerar otras soluciones culturales que existen en otras partes del mundo.

Pareciera que es perfectamente razonable que esas culturas recurran a la medicina occidental en búsqueda de soluciones, pero no a la inversa.

No solo es la medicina la que necesita buscar afuera de las expectativas culturales estrechamente definidas para garantizar que la sociedad pueda prosperar. Las personas que redactan y hacen cumplir las leyes, y las personas que utilizan esas leyes para alcanzar resultados, necesitan estar seguros de también buscar afuera de sus propias creencias culturales.

Necesitamos asegurarnos de respetar las diferentes experiencias de otros grupos, y asegurarnos de hablar teniendo en cuenta estos puntos de vista, en lugar de hablar en su nombre o utilizar sus experiencias como propias.

Estoy orgulloso de mi herencia maltesa; también estoy orgulloso de mi herencia intersexual. Ya que es una herencia que tiene una muy larga historia, creo que tener una variación intersexual no es algo de lo que debamos avergonzarnos, a pesar del hecho de que algunos podrían pensar que mis padres y yo nos sentiríamos avergonzados, hasta el día de hoy intentamos convencer a otros de que no es así.

Las personas con variaciones intersexuales, hace relativamente poco tiempo, han encontrado su propia voz. Trabajamos para asegurar que las necesidades sociales y médicas de quienes nacieron con variaciones intersexuales tengan una voz que sea entendida por su propio derecho.

Frecuentemente, son los ejemplos culturales de otras sociedades, más que la comprensión occidental de las variaciones intersexuales, lo que es la clave para lograr la mejor manera de abordar el tratamiento, como debería haber sido en mi caso.

Parte de introducir estos otros conceptos culturales en la sociedad occidental, es aceptar que existen personas que nacen y de alguna manera superan la llamada división entre masculino y femenino. Muchos otros grupos en la comunidad LGBTIQ, podrían también beneficiarse de un entendimiento más amplio de este concepto.

Tony Briffa es maltés y australiano, y la primera persona intersexual electa como político, habiendo sido elegido como consejero (2008, 2012 y 2016), Alcalde adjunto (2009, 2010 y 2017) y Alcalde de la ciudad de Hobsons Bay (2011). Tony enfatiza que la intersexualidad tiene que ver con las características sexuales biológicas, no es una identidad de género, ni una orientación sexual.

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