Como descubrí que soy intersexual. Por Olga, mujer intersexual española (HSC)

Como descubrí que soy intersexual

Por Olga

Olga
Esta soy yo.
Fotografia propiedad de Aglowen
Fotografía proporcionada por Olga

Nací hace 24 años, en un pueblecito del norte de España. Los doctores cortaron mi cordón umbilical y dijeron a mis padres que habían tenido una niña (la segunda, tengo un hermano mayor), pero también notaron lo que ellos llamaron una pequeña “malformación” genital. Sospechaban que podía tener alguna enfermedad, pero no estaban seguros, por lo que me dejaron unos días separada de mis padres, para ver si me ocurría algo más. Y ese “algo más” llegó, a los pocos días de nacer, mi madre se encontró a su bebé con el cuerpo lleno de cables, y el suave y fino pelo con el que vine al mundo, afeitado. Me había deshidratado. Fue entonces cuando me trasladaron a Madrid (tengo familia allí), donde me hicieron más pruebas, entre ellas un cariograma, y el diagnóstico llegó: niña XX con Hiperplasia Suprarrenal Congénita (forma perdedora de sal) y genitales ambiguos. Me medicaron, advirtiendo a mis padres que alguna que otra vez podría volver a deshidratarme, pero que aparte de eso sería una niña sana y normal. Las cirugías llegarían más adelante.

A los 3 años tuve que ser operada de una hernia, y de paso, los doctores aprovecharon para hacerme la clitoridectomía. Mis padres dieron el consentimiento, les aseguraron que yo no perdería sensibilidad, y que sería lo mejor para mí en el futuro. Mi madre, que siempre tuvo muchos complejos con su cuerpo (ella aparentemente no presenta ningún problema de salud, pero sí que tiene el cuerpo atlético y musculoso, y tiene más vello del considerado “normal”…puede que simplemente tenga la testosterona en niveles considerados altos para una mujer típica), así que no quería que me pasará lo mismo. Además, tuve una tía abuela con diferenciación de género, aunque nunca se supo exactamente que tenía, eran otros tiempos.

Y fui creciendo ingenua a todo esto. Siempre fui muy masculina, no me gustaba nada llevar faldas, jugaba al fútbol, a los muñecos…mis padres siempre respetaron mis gustos y nunca me presionaron en nada, aunque también he de decir que ellos siempre han trabajado mucho, y aunque les quiero muchísimo y tengo muy buena relación con ambos, nunca tuvimos mucha comunicación. También hay que añadir que mi hermano mayor entró en la adolescencia (tenemos una diferencia de edad considerable), la cual fue muy problemática. Eso me hizo algo introvertida para estos temas, nunca les pregunté nada acerca de mi “problema”, aunque todos los años íbamos a Madrid a hacerme análisis, para mi eran viajes felices en los que veía a mi familia y donde, a cambio de hacerme análisis de sangre y ser valiente y no llorar, siempre me regalaban un juguete. En el colegio las cosas también iban bien, fui una niña muy inteligente, me gustaba aprender, y también bastante extrovertida, siempre tuve amigos, tanto chicos como chicas. Entonces llegó uno de los periodos más difíciles de la vida de toda persona: la temida adolescencia, con sus cambios hormonales, sus “nadie me entiende”…imagínense para un intersex.

La primera vez que me enteré que algo “raro” pasaba fue cuando, en una clase de ciencias, hablando sobre la pubertad, me enteré de que las mujeres “normales” tienen tres orificios (uretra, vagina y ano), mientras que yo solo tenía dos (la uretra y el ano). Sin embargo, como ya dije yo era muy cerrada para estos temas y nunca pregunté nada. A esto le sumamos que a mis 11 años diagnosticaron a mi hermano de esquizofrenia, lo que hizo que me distanciara de él. Mis padres sobrellevaban como podían el negocio y el tema de mi hermano…y yo parecía siempre muy feliz, nunca me hicieron preguntas de si me gustaban los chicos o las chicas, cosa que la verdad agradecí. Con mis amigos sí que hubo los típicos ¿Quién te gusta? Pero recuerdo que yo siempre respondía que no me gustaba nadie, o bien algún chico mayor… ¿Pero, quien me gustaba en realidad?

Pues la verdad, ni lo tenía muy claro en aquella época, ni lo tengo muy claro ahora. Recuerdo fijarme en algunos chicos de mi clase, y como digo algún chico mayor, que me atraían físicamente, aunque no recuerdo excitarme. También recuerdo fijarme en chicas, aunque nunca se lo conté a nadie hasta más tarde, pero tampoco recuerdo excitarme con ellas. Puede que sea porque mi testosterona estaba baja. Al día de hoy, sí que siento más atracción física por las mujeres que por los hombres, aunque me veo más como pareja de un hombre. Y, aunque soy muy sociable y no me resulta nada difícil encontrar chicos (ni chicas), sí que me cuesta intimar, pocas personas me gustan como pareja y, al día de hoy, nunca me he enamorado. Puede que esto sea debido a problemas psicológicos, también a mi carácter viajero…no lo sé, de momento soy joven y no me preocupa mucho encontrar pareja estable, pero sí que me vendría bien, sobre todo en el plano sexual.

Pese a todo, a los 14 años tomé una decisión, dejaría de vestir en chándal como había hecho siempre y empezaría a vestir como una chica. Siempre me gustó llevar el pelo largo (recuerdo que un familiar peluquero me lo dejó cortito y se me escaparon las lágrimas cuando me vi al espejo), y aunque no era guapísima, empecé a “liarme” con algunos chicos. Sin embargo, aún no me había operado, y como mi cuerpo no podía tener coito con un hombre, ya que la uretra y la vagina estaban en un mismo orificio, me llevaba a pensar (erróneamente) que no podía tener sexo.

Mi desarrollo fue tardío, pero yo pensaba que era algo normal, había chicas en mi clase que ya estaban desarrolladas, pero otras que no. De hecho, cuando tuve la regla (a los 15 años y muy poquita cantidad) todavía había una chica en mi clase que no la tenía. Pero aparte de eso, no tuve ningún otro cambio, ni femenino, ni masculino. Mi cuerpo es atlético y mis senos no crecían, y tenía bastante vello y acné, incluso desde más pequeña, pero mi voz es aguda, mi altura es normal para una chica,

En una de las visitas al doctor, este me pregunto que me gustaba, las chicas o los chicos. Estaba pasando por una época “rebelde”, y no me gustaban ese tipo de preguntas, por lo que le contesté lo que me parecía obvio, los chicos. Y ahí me habló sobre la vaginoplastia, a la que di mi consentimiento. Como mis senos no crecían, acordamos hacer una mamoplastia también. Así que entré al quirófano por segunda vez.

La operación salió bien, pero el problema llegó a la hora de hacer las dilataciones. Me dolía mucho, no estaba preparada para ello, así que el doctor dijo que lo mejor era que no hiciera nada. Volví a casa con pecho, pero sin una vagina “funcional”. Empecé la universidad, olvidándome un poco de todo este tema. Todo seguía como siempre, hice nuevos amigos, conocí más chicos, pero nunca llegamos a nada. En ese momento de mi vida pensé que era asexual. Era “feliz”, pero no del todo, las personas necesitamos amor, y yo creía que ese amor no llegaría sino podía tener sexo. Así que me operé por tercera vez, está vez haciendo las dilataciones pertinentes. Al principio fueron dolorosas, con el tiempo me fui acostumbrando, pero nunca, jamás han sido placenteras. Como tampoco lo fue el sexo. Es ahí donde me empecé a preocupar, había pasado por tanto, ¿para eso? Y a partir de esto también me empecé a interesar más por la Hiperplasia Suprarrenal Congénita (HSC), y en definitiva, por mí misma.

Empecé a buscar información en internet, ahí supe que al un gran porcentaje de las chicas como yo son lesbianas y/o bisexuales, con lo que por fin me quité los prejuicios y decidí que probaría con una mujer. También me mudé a Londres, donde conocí gente de todo tipo, raza, religión, cultura, orientación sexual…que hicieron que cambiara mi forma de ver la vida, aprendí a no juzgar a nadie, a aceptarme y estar orgullosa de mi misma, cosa que en mi pueblo no podía hacer. Allí tuve muchas experiencias de todo tipo, pasé los mejores años de mi vida…pero aun así, sigo sin ver al sexo como el mayor placer de todos. No sé si es la falta de sensibilidad por las cirugías, si es un problema psicológico, o un poco de cada uno. Es por eso que comenzó mi búsqueda de nuevo, ahora que se inglés, se abrió ante mí un mundo nuevo de información. Descubrí lo que es ser intersexual (¿irónico verdad? Ser algo y no saber que lo eres hasta pasados los 20 años), descubrí que no estaba sola y que hay mucha gente como yo, mucha más de la que creía. Descubrí que hay gente que no ha pasado por las cirugías y pese a ello son felices, y eso me ha hecho preguntarme que hubiera sido si yo nunca me hubiera operado. Quizá si hubiera tenido apoyo psicológico, alguien explicándome lo que me sucedía, o quizá si yo hubiera preguntando, ahora no sería como soy ahora. Quizá hubiese decidido ser un hombre, o quizá una mujer, o quizá nada de eso. Pero nunca lo sabré. Es por eso que pido que se dejen de hacer cirugías a los bebés, y que sean ellos en la adolescencia los que elijan. No les reprocho nada a mis padres, ellos hicieron lo que creían que era lo mejor y siempre se han portado genial conmigo, les quiero un montón. Tampoco a los doctores, ellos hacen su trabajo, de hecho tengo contacto con mi cirujano, sé que me tiene mucho cariño (prácticamente me ha visto nacer) y me está ayudando en lo que puede a solucionar el problema. Eso es lo que busco, una solución, los culpables no me interesan.

Y hasta aquí mi historia. Aún soy joven y me quedan muchos más capítulos por vivir, muchas más experiencias, pero ahora por fin se quién soy y me encanta. Soy una mujer, pero también soy intersexual. Cuando tengo confianza con alguien se lo cuento, y se quedan con una cara de, ¿interqué? Vivimos en una era donde ser gay, lesbiana, bisexual, transexual…está siendo cada vez más aceptado, pero la gente no sabe que hay otras corporalidades, no solo la típicamente femenina y masculina. La desinformación es un problema, ¡y tenemos que remediarlo! Y es que, más allá de hombre o mujer, heterosexual u homosexual, negro o blanco, gordo o flaco…todos somos personas. Y eso es lo que de verdad importa.

11 comentarios

  1. Hola, soy educadora social y me interesa mucho conocer más sobre este tema, ya que doy formación dentro del colectivo lgtb y otras formas corporalidades. Espero poder contactar contigo aunque sea por facebook o correo. Gracias por tu historia, de veras.
    Laura

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  2. Gracias por compartir.tu experiencia. De algún modo o.en algún aspecto.todos somos diferentes y no.se entiende porque se pone tanto.enfasis en.el tema sexual.
    Enhorabuena por haber encontrado tu lugar en el mundo.

    Le gusta a 1 persona

  3. Nunca había oido esto. Ni sabía lo q era intersexual pues es la primera vez q lo oigo. Si q existe gente q tiene un pene pequeñito y q tiene vagina tb lo q no se es si esa gente podrá tener las dos cosas funcionales me gustaría saberlo. Puede q os parezca una paletada lo q os voy a preguntar pero tengo esa duda y me gustaría saber si esa gente tuviera pene y vagina funcional pues se podría quedar embarazada ella misma sola? Eso puede pasar? Una vez un amigo conoció a una chica así pero claro no me atreví a preguntar eso y me gustaría saberlo por curiosidad. Esa chica era una mujer en toda regla, y tenía el periodo y vagina tb y apariencia d mujer completa física y normal encima bien guapa pero tenía un pene pequeñito como si fuera un dedo meñique; ella no le daba ninguna importancia a ese asunto, el problema es q alguna gente, los demás sí. Pero esa mujer podía tener hijos. Supongo q a eso se llamará tb intersexual aunq ellos me dijeron un nombre q ni recuerdo; no sé como lo denominaban la verdad pero no decían intersexual. Las relaciones sexuales pues sí tenía como una mujer normal no tenía dolor y tampoco la operaron d nada, ella no quería operarse pq decía q al q no le guste no la mire y q no le molestaba q su cuerpo fuera así y tenía razón. A mi tampoco me parece bien q operen a un bebé el sexo pq le elijan los padres aunq salga algo así mezclado q se pueda elegir, eso tiene q ser d mayor la persona, aunq sea más traumático excepto si es por motivos físicos d salud, claro.
    He mirado más del tema por este artículo q me ha llamado la atención, gracias por escribirlo, tiene razón no tenemos ni idea y pone q se da la intersexualidad en 1 d cada 150 personas; no es tan poco el porcentaje para q no nos hayan hablado d esto en la vida. Somos unos ignorantes sino es por personas como ella pues lo seríamos siempre. Saludos, si lo lees, t deseo suerte.

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